San Lorenzo volvió a las prácticas después de la goleada

San Lorenzo volvió a los entrenamientos después de la goleada en contra sufrida como local el pasado sábado ante Central Córdoba, de Santiago del Estero, por 4 a 0, con una arenga del entrenador Diego Dabove para que sus dirigidos estén “unidos dentro de la cancha” y dejen de lado cualquier problema de relación que pueda existir fuera de ella.

El conjunto “albinegro” le aplicó otra estocada similar a la de la vez anterior que se habían enfrentado también en el Nuevo Gasómetro en 2019, cuando los santiagueños se retiraron ganadores por 4-1.

Esta derrota hizo recrudecer inmediatamente los fantasmas que venían sobrevolando el Nuevo Gasómetro a partir de un comienzo que dejó dudas pese a la victoria final por 2 a 1 sobre patronato, de Paraná.

Es que al siguiente cotejo hubo derrota por 2-0 ante Colón, líder de la Zona 1 con puntaje ideal en tres juegos, en la previa de esta goleada nuevamente estruendosa frente a los santiagueños del “Sapito” Gustavo Coleoni.

Para este último encuentro el técnico Diego Dabove volvió sobre sus pasos e incluyó como titular a uno de los hermanos Romero, Ángel, cuestionado puertas adentro del plantel tras lesionar a Marcelo Herrera y ejecutar algunos privilegios que cayeron mal entre sus compañeros.

Uno de los principales rivales internos del paraguayo es el arquero Fernando Monetti, de flojísimas performances en los dos últimos partidos y responsable del segundo gol colonista y por lo menos dos (el segundo y el cuarto) frente a Central Córdoba.

Las diferencias internas con los hermanos Óscar y Ángel Romero se extienden a otros futbolistas del plantel, según reveló el volante ahora en Racing Club, Ignacio Piatti, cuando debió irse de San Lorenzo por la puerta trasera.

Por todo esto fue que hoy, más que en lo táctico Dabove, según confiaron fuentes sanlorencistas, apuntó al grupo y su fortaleza como tal a la hora de rodar la pelota. Es que si no logra eso y por consecuencia los malos resultados siguen menudeando, más rápido que ligero puede seguir los caminos de sus antecesores Diego Monarriz y Mariano Soso, vale decir un adiós solicitado antes de llegar a la puerta de salida.