El Ciclón sopló en Santiago

San Lorenzo superó 2-0 a Central Córdoba, en Santiago del Estero. Los goles fueron marcados en el segundo tiempo por Iván Leguizamón y Adam Bareiro, de penal. El Ciclón ganó su primer partido en la Liga y se mantiene invicto.

Sopló fuerte San Lorenzo en Santiago del Estero. Se sostuvo con una producción colectiva sólida del medio hacia atrás. Lo definió en el segundo tiempo, cuando logró manejar la pelota y encontró explosión en ataque. Así dibujó la primera victoria en el ciclo de Rubén Darío Insua, estirando el invicto a cuatro fechas. Lo necesitaba el Ciclón.

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A San Lorenzo le costaba generar peligro en el primer tiempo. Sin embargo, el desarrollo resultaba bastante parejo. En ese contexto, hubo una muy buena tapada de Augusto Batalla en un mano a mano con Renzo López. Las emociones no abundaban. Había salido con una molestia Francisco Perruzzi. Había ingresado en su lugar Agustín Giay.

Lo mejor estaba por venir. El Ciclón levantó en la etapa final. Con la defensa parada unos metros más adelante, el equipo controló mejor la pelota y logró jugar más cerca del área rival. Las insinuaciones se terminaron coronando en el resultado con el ingreso de Iván Leguizamón.

Primero, a los diez minutos del segundo período, el juvenil delantero de 19 años la puso contra un palo tras una asistencia de cabeza de Ezequiel Cerutti, quien ya venía inquietando con su velocidad y su habitual despliegue. Esa ventaja a San Lorenzo le otorgó tranquilidad para controlar definitivamente la situación. La defensa no pasó sobresaltos, excepto un cabezazo que a puro reflejo y con el pecho volvió a tapar Batalla evitando el empate.

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Del medio hacia arriba, el partido quedaba servido para la explosión del Pocho y de Legui. Y fue justamente Leguizamón, en una corrida por la derecha, dejando a dos rivales en el camino, quien generó una infracción sancionada como penal tras la intervención del VAR. Adam Bareiro se hizo cargo de la ejecución y la ubicó contra un rincón, abajo.

Si San Lorenzo no marcó el tercero sobre la hora fue porque el arquero Christopher Toselli le tapó un mano a mano a Leguizamón, quien había arrasado con velocidad total aunque esta vez por la izquierda. La fiesta en Santiago del Estero ya era cuerva.

(Prensa CASLA)