El Ciclón merecia más

 

En un Bidegain repleto, el clásico con Huracán terminó 0 a 0. San Lorenzo estuvo más cerca.

 

A la inmensa fiesta montada por la hinchada de San Lorenzo, que colmó el Bidegain, le faltó la frutilla del postre, la victoria. Aunque el Ciclón estuvo más cerca, todo terminó estacionado en el 0 a 0.

Siempre el que más buscó fue San Lorenzo, aunque le costó encontrar espacios y ser profundo ante un Huracán cauteloso.
Ezequiel Cerutti sacó en el primer tiempo un buen derechazo que tapó abajo Marcos Díaz. El Pocho, uno de los más desequilibrantes, salió lesionado en el entretiempo, dejándole su lugar a Malcom Braida.

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Con la conducción de Agustín Martegani, el Ciclón en la segunda etapa generó algunas chances más. Ricardo Centurión pateó apenas desviado en un mano a mano. Luego, le anularon un gol en posición adelantada. Martegani remató afuera tras una gran acción individual. Y Nicolás Blandi no le acertó al arco pegándole de primera en posición incómoda tras una tapada de Marcos Díaz ante el juvenil Iván Leguizamón.

Huracán sólo se arrimó con peligro total una vez en todo el partido. Fue cerca del final. Ahí apareció Sebastián Torrico para resolver el problema con un achique rápido.

La fiesta que armó la hinchada merecía el premio de la victoria. San Lorenzo no fue una máquina, pero se mostró superior a Huracán. Merecía un poco más.

(Prensa CASLA)