Del vestuario a los penales en el Bidegain

Un grupo de socios/as disfrutó una experiencia inolvidable en el estadio. Ganaron un sorteo por el Día del Padre y cumplieron un sueño: se sintieron futbolistas azulgranas por un día.

Estaban en el vestuario local, aún en estado de shock. En el marco de #FielDeCuervo, los diez socios/as (y acompañantes) que ganaron el sorteo por el Día del Padre habían encontrado una camiseta azulgrana con su nombre en el mismo sitio donde la recibe cada jugador de San Lorenzo antes de los partidos en el Bidegain. De repente, alguien les avisó que estaba a punto de llegar una persona especial para darles algunos consejos…

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Todos enseguida se callaron y esperaron unos segundos. Hasta que de repente surgió caminando Leandro Romagnoli. Apenas vieron al Pipi hubo un suspiro de asombro. Ahí estaba el 10 emblema para charlar un rato, para responder preguntas, para firmarles camisetas y para posar para las fotos. Gonzalo Prósperi, otro campeón de América y su ayudante de campo en la Reserva, lo acompañaba con esa buena onda que lo distingue.

Después, todos al césped del Bidegain, en fila, como salen los futbolistas de la Primera División. Los esperaba un campeonato de penales en el mismo arco donde Néstor Ortigoza convirtió el gol más importante de la historia de San Lorenzo.

Hubo risas, hubo emociones. Hubo más tarde una parada en la sala de prensa Osvaldo Soriano para compartir un lunch y sentarse en el mismo sitio donde el técnico y los jugadores contestan las preguntas de la prensa. Fue una experiencia inolvidable.

(Prensa CASLA)